Los retos de la oficina remota

A pesar de que la transformación digital no es un tema nuevo para las empresas, la llegada de la pandemia nos demostró que prácticamente nadie estaba preparado tecnológicamente para trabajar desde casa. El reto no es solo tecnológico, es psicológico, como lo hemos podido ver en cientos de historias de personas que se pasean en ropa interior durante una sesión virtual de negocios, hasta casos de violencia familiar frente a la cámara y otros personajes que expusieron sin querer su intimidad de maneras realmente embarazosas.

Hablemos primero de los retos tecnológicos: la buena noticia en este renglón es que tenemos infinidad de alternativas para instalar una oficina en casa; han estado disponibles desde hace varios años con la llegada de los servicios en la nube. La alternativa de Software como Servicio (SaaS) nos permite contar una gran cantidad de aplicaciones de oficina para realizar nuestro trabajo, alternativas como Centro de Contacto como Servicio (CCaaS)  permiten a las empresas montar sus servicios de atención a clientes con agentes basados en sus casas. Una de las alternativas más conocidas es llamada Comunicaciones Unificadas como Servicio (UCaaS) donde tenemos en nuestro smartphone todo el licenciamiento necesario para portar extensión telefónica, correo electrónico y realizar videoconferencias con cientos de asistentes. Además de los beneficios tecnológicos, tienen el gran atractivo para las empresas de no necesitar una infraestructura propia de comunicaciones, lo que les evita gastos de adquisición y mantenimiento de infraestructura, evitando también temas como la obsolescencia y la depreciación.

En México se emitió hace algunos meses la reforma al Art. 331 de la Ley Federal del Trabajo en materia de Teletrabajo, así como una guía de implementación del teletrabajo en el marco de las opciones para enfrentar el COVID-19. Puedes encontrar la guía en el siguiente enlace:

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/543661/INTRODUCCIO_N.pdf

Con todas las alternativas tecnológicas disponibles estoy convencido de que el mayor reto de implementar el teletrabajo es el factor humano: lograr mantener la disciplina de levantarte a una hora fija aun cuando estás en casa, lidiar con las distracciones propias de la familia, mantener vías de comunicación eficiente a pesar de no tener la opción de la comunicación cara a cara, vencer esa necesidad de algunos jefes de seguir cada paso de sus subordinados. Pueden ser retos muy fuertes que nos requieren grandes dosis de inteligencia emocional y habilidades extras de coaching y mentoría para desarrollar equipos y mantener control de los factores psicosociales en el lugar de trabajo.

En el año 2018 se emitió la NOM-035 para apoyar a las empresas a lidiar con los factores de riesgo psicosocial en el trabajo. Hoy más que nunca toma una gran importancia esta guía. Puedes encontrarla en el siguiente enlace:

https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5541828&fecha=23/10/2018

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