La creatividad Mexicana

Hay muchísimas definiciones de creatividad, van desde las menciones de un proceso intelectual hasta aquellas que hablan de que es una forma de vivir.
Para Guilford, uno de los padres más famosos de los estudios psicométricos, creatividad es una manera de comportarse ante los problemas e incluye factores como la flexibilidad y la originalidad.

Me gusta especialmente la definición de Guilford porque está muy acorde a la realidad Mexicana. Su definición habla de comportamiento ante los problemas y siempre hemos presumido de la creatividad Mexicana para resolver nuestras limitantes.
Cuando tenemos la oportunidad de trabajar con extranjeros, como ha sido mi experiencia, nos damos cuenta de la gran ventaja que tenemos sobre muchos países cuando se requiere resolver situaciones sin las herramientas adecuadas al alcance. Quien está acostumbrado a tener siempre las herramientas no puede prescindir de ellas, y por el contrario quien muchas veces no las tiene se da permisos creativos para resolver sus retos: sólo hace falta ver a los Japoneses, que tuvieron que salir de la devastación de una guerra y han tenido siempre que vivir con limitantes de espacio y de recursos naturales.

Una de las definiciones que encontré de creatividad habla de un proceso intelectual para producir ideas que son nuevas y válidas al mismo tiempo. No podría estar más en desacuerdo con esta definición por más famoso que haya sido su autor, justo por su pobreza creativa; limitar la creatividad a un proceso intelectual es lo opuesto a lo que observamos todos los días: las personas creativas no son necesariamente grandes pensadores e intelectuales; son grandes hacedores, son personas que se permiten salir de lo ordinario y exponerse incluso al ridículo y a la equivocación para materializar sus ideas.
¿Nuevo y válido? ¿por qué esa limitación? El clip o sujetapapeles es un artículo sumamente sencillo y hay una variedad muy interesante de patentes con diferentes usos y tamaños de este objeto que tan útil es para millones de personas. Con toda seguridad mucha gente consideró tonto el patentar un objeto tan simple; no fue válido para ellas y sin embargo otras valoraron la cantidad enorme de usos que podemos darles y que hacen más sencillas nuestras vidas.

Uno de los mayores bloqueos a la creatividad es nuestro ego ordenándonos que nuestras ideas tienen que ser inteligentes e innovadoras en todo momento. No siempre es así, los conceptos simples también generan grandes resultados e incluso cambian vidas.

Como Mexicanos la creatividad la llevamos en la sangre, pero hace falta que lo creamos, que empecemos a considerar que nuestras ideas valen la pena, que merecemos éxito a través de ellas, que podemos patentarlas y venderlas, que podemos compartirlas con el mundo y éste se beneficiará de ellas por simples que parezcan.
La creatividad es para compartirse, no para mantenerse guardada.
Una pequeña muestra: Edison registró más de 2,000 patentes, más de 300 patentes de Apple llevan el nombre de Steve Jobs. ¿Serán todas genialidades dignas de estudio? Por supuesto que no, muchas de ellas son objetos o conceptos muy sencillos, pero registrados por individuos que nunca demeritaron sus ideas; valoraron cada una de ellas y las consideraron dignas de compartirse y aprovecharse.

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